Palabras a la prensa de los mandatarios de #Cuba y #EEUU durante visita de #ObamaEnCuba

Raúl Castro a la prensa: “Lo importante es que hemos comenzado a dar pasos para construir una relación de nuevo tipo”

Obama y Raúl en conferencia de prensa

Obama y Raúl en conferencia de prensa. Foto: AP

Declaración a la prensa del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, en el teatro del Palacio de la Revolución, el 21 de marzo de 2016, “Año 58 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Buenas tardes.

Señor presidente Barack Obama:

Nos complace recibirlo en la primera visita de un mandatario de los Estados Unidos a nuestro país después de 88 años.

Deseamos que durante su breve estancia en la isla pueda apreciar la hospitalidad del pueblo cubano, que nunca ha abrigado sentimientos de animosidad hacia el pueblo estadounidense, al que nos unen lazos históricos, culturales y afectivos.

Su visita es un paso importante en el proceso hacia la mejoría de las relaciones bilaterales, que esperamos contribuya a impulsar mayores avances en nuestros vínculos, en beneficio de ambas naciones y de la región.

Acabamos de sostener un constructivo y útil encuentro, que da continuidad a los dos anteriores que sostuvimos en Panamá y Nueva York.

Constatamos que en los 15 meses transcurridos desde que anunciamos la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas hemos obtenido resultados concretos.

Reanudamos el correo postal directo y firmamos un acuerdo para restablecer los vuelos regulares.
Hemos ampliado la cooperación en áreas de interés mutuo. Suscribimos dos memorandos de entendimiento sobre protección del medio ambiente y áreas marinas, y otro para mejorar la seguridad de la navegación marítima. Hoy se firmará uno más sobre cooperación en la agricultura.

Actualmente se está negociando otro grupo de instrumentos bilaterales para cooperar en esferas como el enfrentamiento al narcotráfico, la seguridad del comercio y de los viajeros, y la salud. Sobre esta última, hemos acordado profundizar la colaboración en la prevención y tratamiento de enfermedades transmisibles como el Zika y de enfermedades crónicas no transmisibles, incluyendo el cáncer. Esta cooperación es beneficiosa no solo para Cuba y Estados Unidos, sino también para nuestro hemisferio.

A partir de las decisiones adoptadas por el presidente Obama para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo, empresas cubanas y sus contrapartes estadounidenses trabajan en la identificación de posibles operaciones comerciales que se pudieran concretar en el marco aún restrictivo de las regulaciones en vigor.

Algunas se han materializado, especialmente en el área de las telecomunicaciones, ámbito en el que nuestro país cuenta con un programa basado en sus prioridades de desarrollo y en la necesaria soberanía tecnológica, que garantice el uso apropiado de estas al servicio de los intereses nacionales.

También se avanza en negociaciones para la adquisición de medicamentos, equipos médicos y equipamiento para generación de energía y protección del medio ambiente, entre otras.

Mucho más pudiera hacerse si se levantara el bloqueo de los Estados Unidos.

Reconocemos la posición del presidente Obama y de su gobierno contra el bloqueo y los reiterados llamados que ha hecho al Congreso para que lo elimine.

Las últimas medidas adoptadas por su gobierno son positivas, pero no suficientes. Intercambié con el Presidente sobre otras medidas que pensamos pueden tomarse para eliminar restricciones aún vigentes y hacer una importante contribución al desmantelamiento del bloqueo.

Esto es esencial, porque el bloqueo continúa en vigor y tiene componentes disuasivos y efectos intimidatorios de alcance extraterritorial, sobre lo cual le expuse algunos ejemplos al Presidente para mostrarle sus consecuencias negativas para Cuba y otros Estados.

El bloqueo es el obstáculo más importante para nuestro desarrollo económico y el bienestar del pueblo cubano. Por eso, su eliminación será esencial para normalizar las relaciones bilaterales. También será beneficioso para la emigración cubana, que desea lo mejor para sus familias y su país.

Para avanzar hacia la normalización también será necesario que se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo.

Ambos temas, por ser los principales obstáculos, fueron abordados, una vez más, en el Editorial publicado el 9 de marzo pasado en el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba y, hace solo cuatro días, en la conferencia de prensa de nuestro canciller Bruno Rodríguez Parrilla, ampliamente divulgados por la prensa.

Asimismo, otras políticas debieran ser suprimidas para que pueda haber relaciones normales entre Cuba y los Estados Unidos. No debiera pretenderse para ello que el pueblo cubano renuncie al destino que libre y soberanamente ha escogido y por el que ha hecho inmensos sacrificios.

Intercambiamos además sobre temas internacionales, en particular, aquellos que pudieran afectar la paz y la estabilidad regional.

Especialmente estaba previsto y no hubo tiempo para concluirlo, el abordar nuestra preocupación por la situación de desestabilización que se intenta fomentar en Venezuela, lo cual es contraproducente para el ambiente en el continente, pero lo expreso en esta ocasión.

Igualmente, dialogamos sobre la marcha del proceso de paz en Colombia y los esfuerzos para poner fin a este conflicto.

Existen profundas diferencias entre nuestros países que no van a desaparecer, pues tenemos concepciones distintas sobre muchos temas, como los modelos políticos, la democracia, el ejercicio de los derechos humanos, la justicia social, las relaciones internacionales, la paz y la estabilidad mundial.

Defendemos los derechos humanos. Consideramos que los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales son indivisibles, interdependientes y universales. No concebimos que un gobierno no defienda y garantice el derecho a la salud, a la educación, a la seguridad social, a la alimentación y al desarrollo, al salario igual por trabajo igual y a los derechos de los niños. Nos oponemos a la manipulación política y el doble rasero sobre los derechos humanos.

Cuba tiene mucho que decir y que mostrar en esta materia y, por ello, le reiteré al Presidente nuestra disposición a mantener el diálogo que iniciamos.

El pasado 17 de diciembre de 2014, cuando anunciamos la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas expresé: “debemos aprender el arte de convivir, de forma civilizada, con nuestras diferencias”.

El 15 de julio de 2015 ante nuestro Parlamento señalé: “Cambiar todo lo que deba ser cambiado es asunto soberano y exclusivo de los cubanos. El Gobierno Revolucionario tiene la disposición de avanzar en la normalización de las relaciones, convencido de que ambos países podemos cooperar y coexistir civilizadamente, en beneficio mutuo, por encima de las diferencias que tenemos y seguramente tendremos, y contribuir con ello a la paz, la seguridad, la estabilidad, el desarrollo y la equidad en nuestro continente y el mundo”.

Hoy ratifico que debemos poner en práctica el arte de la convivencia civilizada, que implica aceptar y respetar las diferencias y no hacer de ellas el centro de nuestra relación, sino promover vínculos que privilegien el beneficio de ambos países y pueblos y concentrarnos en lo que nos acerca y no en lo que nos separa.

Coincidimos en que nos queda por delante un largo y complejo camino por recorrer. Pero lo importante es que hemos comenzado a dar pasos para construir una relación de nuevo tipo, como la que nunca ha existido entre Cuba y los Estados Unidos.

Destruir un puente es fácil y requiere poco tiempo. Reconstruirlo sólidamente es una tarea mucho más larga y difícil.

Después de cuatro intentos fallidos, en una muestra de voluntad y perseverancia, el 2 de septiembre del 2013, la nadadora estadounidense Diana Nyad, logró cruzar a nado el estrecho de la Florida, sin jaula antitiburones.

Por esa hazaña de vencer la distancia que separa geográficamente a nuestros países, el 30 de agosto del 2014, bajo los acordes de los himnos nacionales de Cuba y Estados Unidos, fue condecorada con la Orden al Mérito Deportivo, otorgada por el Consejo de Estado cubano.

Esta proeza contiene un fuerte mensaje, debería servirnos de ejemplo para las relaciones bilaterales, ya que confirma que si ella pudo, entonces nosotros también podremos.

Le reitero al presidente Obama nuestro agradecimiento por su visita y la voluntad del Gobierno de Cuba de seguir avanzando en los próximos meses por el bien de nuestros pueblos y países.

Muchas gracias.

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Barack Obama a la prensa: “Es un nuevo día entre nuestros dos países”

Conferencia de prensa de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro. Foto: AP

Conferencia de prensa de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro. Foto: AP

Declaración a la prensa de Barack Obama, Presidente de Estados Unidos de América, en el teatro del Palacio de la Revolución, el 21 de marzo de 2016, “Año 58 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

Buenas tardes, presidente Castro; a usted, al gobierno de Cuba y al pueblo de Cuba, gracias por la bienvenida que me ha extendido así como a mi familia y a mi delegación.

Por más de medio siglo ver a un presidente de Estados Unidos aquí en Cuba era algo impensable, pero esto es un nuevo día: es un nuevo día entre nuestros dos países. Con su venia, señor Presidente, me voy a salir un poquito del tema, porque durante este fin de semana recibí la noticia de que uno de nuestros infantes de la marina, de Temecula, de California falleció en el norte de Iraq y fue un soldado honorable. Nosotros ayudamos al gobierno de Iraq en el problema del grupo terrorista…, y quiero enviar mis pensamientos, mis oraciones a todos los lesionados también. Esto es algo que sucedía a medida que embarcábamos en este viaje tan histórico, tan emblemático, tuvimos efectivos de nuestras fuerzas armadas que sacrificaron sus vidas en aras de avanzar en nuestras libertades.

Mi esposa, Michelle, y nuestras niñas vinieron. Mis niñas no quieren venir siempre con nosotros, son adolescentes, pero querían venir a Cuba a pesar de dejar atrás a los amigos y adolescentes, porque sabían que nosotros queríamos enseñarles la belleza de Cuba y de los cubanos.

En realidad nos emocionamos al ver a los cubanos que nos recibieron ayer sonriendo, saludando, cuando veníamos del aeropuerto. Agradecemos la oportunidad de también poder conocer la vieja Habana y también comer la excelente comida cubana. La visita a la Catedral nos recordó los valores compartidos: la profunda fe que sostiene a tantos cubanos y estadounidenses, y me dio también la oportunidad de expresarle mi agradecimiento al cardenal Ortega, quien conjuntamente con su Santidad el Papa Francisco, hicieron tanto para apoyar que hubieran mejores relaciones entre nuestros gobiernos. Y esta mañana tuve el honor de rendirle homenaje a José Martí, no solamente por su papel en la independencia cubana sino también por esas palabras tan profundas que expresó apoyando la libertad en todas partes.

Traigo conmigo los saludos y la amistad de los estadounidenses. En este viaje tengo conmigo 40 miembros del Congreso, demócratas y republicanos, es la delegación más grande que ha habido en mi presidencia, y eso indica la emoción y el interés de Estados Unidos con respecto al proceso que estamos realizando. Estos miembros del Congreso reconocen que nuestra nueva relación con el pueblo cubano es de interés para ambas naciones. También se suman al grupo líderes empresariales, emprendedores, que estamos básicamente buscando nuevas oportunidades comerciales que generarán trabajo y oportunidades para cubanos y estadounidenses.
También me complace que tenemos en el viaje a muchos cubanos americanos; para ellos y para los más de dos millones de orgullosos cubano americanos este es un momento que está lleno de emoción. Desde que facilitamos los viajes entre nuestros países más cubano americanos están viniendo a casa, y para muchos este es un momento de nueva esperanza para el futuro.

Así que, presidente Castro, le quiero dar las gracias por la cortesía y este espíritu de apertura que ha demostrado durante nuestras conversaciones. En nuestra reunión de Panamá, el año pasado, usted dijo que íbamos a hablar de todo, con su comprensión quizás hablaré un poquito más largo de lo que lo hago normalmente. El presidente Castro siempre hace chistes conmigo, bromea sobre cuánto tiempo pueden durar los discursos de los hermanos Castro, pero yo me voy a extender un poquito, voy a hablar quizás un poquito más que usted con su comprensión.

Tenemos que ponernos al día con medio siglo de trabajo. Nuestra apreciación creciente en Cuba se rige por un papel principal que es avanzar en los intereses mutuos de los dos países incluyendo y mejorando las vidas de nuestras personas, cubanos y estadounidenses, y por eso estoy aquí. Como siempre digo, después de más de cinco décadas de muy difíciles relaciones entre nuestros gobiernos, no se van a transformar de la noche a la mañana; seguimos —como lo indicó el presidente Castro—, tenemos diferencias muy serias, incluyendo democracia y derechos humanos. El presidente Castro y yo tuvimos unas conversaciones francas y honestas sobre estos temas.

Estados Unidos reconoce el progreso que Cuba ha tenido como nación, incluyendo logros extraordinarios en Educación y en Salud, y quizás lo más importante, afirmo, que el destino de Cuba no va a ser decidido ni por Estados Unidos ni por otra nación, el futuro de Cuba —es soberana y tiene todo el derecho de tener el orgullo que tiene— será decidido por los cubanos y por nadie más.

Al mismo tiempo —lo que hacemos cuando viajamos por el mundo entero—, quedó claro que Estados Unidos seguirá hablando, defendiendo la democracia, incluyendo el derecho que tiene el pueblo cubano de decidir su propio futuro. También lo haremos a favor de los derechos humanos universales, el derecho de expresión y culto, y mañana hablaremos con líderes de la sociedad civil en Cuba.

El presidente Castro también abordó lo que él vio, cuáles son las limitaciones que puede haber en Estados Unidos sobre las necesidades básicas para el pueblo, inequidad, las relaciones raciales, y nosotros acogemos con beneplácito cualquier diálogo que sea constructivo, puesto que nosotros pensamos que cuando compartimos nuestras ideas y nuestras creencias más profundas con una actitud de respeto mutuo, podemos entonces trabajar bien y mejorar la vida de nuestros pueblos. Y parte de la normalización de las relaciones quiere decir que vamos a hablar sobre esas diferencias de manera directa.

Me complace que acordamos que nuestro próximo diálogo de Derechos Humanos Estados Unidos-Cuba será aquí en La Habana, en este año, y nuestros países recibirán visitas de expertos independientes en Naciones Unidas, a medida que combatimos la trata de personas, que acordamos que es una violación flagrante de los derechos humanos.

A pesar de hablar sobre estas diferencias, nosotros pensamos que podemos progresar en las áreas que tenemos en común.

Presidente, usted dijo en Panamá que quizás podemos estar en desacuerdo en algo hoy, pero quizás en lo mismo estaremos de acuerdo mañana, y eso ciertamente ha sido el caso en los últimos 15 meses y en los días que precedieron a esta visita. Y hoy puedo informarles que seguimos avanzando cuando estamos verdaderamente normalizando las relaciones.

También estamos facilitando que haya más oportunidades para los estadounidenses viajar a Cuba e interactuar con los cubanos, un número creciente de estadounidenses ha aumentado este año, y entonces esta semana dimos aprobación para individuos estadounidenses que puedan venir para viajes educativos.

Aerolíneas americanas empezarán vuelos comerciales directos este año. Y con el anuncio de Seguridad Portuaria de la semana pasada, verdaderamente removimos un obstáculo mayor para resumir todo lo que son cruceros y servicios de ferries. Eso quiere decir que podremos tener más americanos que podrán apreciar la increíble historia del pueblo cubano.

Estamos avanzando con más comercio. Con solamente 90 millas que nos separan, somos socios comerciales naturales.

La semana pasada tomamos otros pasos, permitiendo que el dólar estadounidense se pueda usar más ampliamente en Cuba, dándoles a los cubanos más acceso al dólar en transacciones internacionales y permitiendo que los cubanos en Estados Unidos puedan devengar salarios. Eso va a generar más oportunidades para el comercio y empresas conjuntas.

Acogemos con beneplácito el importante anuncio de Cuba que piensa poner fin al gravamen del 10% del dólar, que dará lugar a mayor comercio y a viajes. Y estos son pasos que, en realidad, muestran más apertura.

Con esta visita también acordamos nuestra cooperación en la agricultura para apoyar a nuestros agricultores y ganaderos.

Esta tarde hablaré sobre los nuevos acuerdos comerciales que están haciendo nuevas empresas americanas, cuando sigo pidiendo al Congreso que levante el embargo comercial.

También hablé con el presidente Castro los pasos que instamos a Cuba que puedan permitir que haya más empresas conjuntas y que también las empresas extranjeras puedan contratar directamente a los cubanos. Estamos avanzando en los esfuerzos para poder conectar a más cubanos a la Internet en la economía mundial. Bajo el presidente Castro, el objetivo de Cuba es llevar al mundo al cubano en línea.

Esta tarde hablaré sobre los pasos adicionales para ayudar a los cubanos a aprender, innovar y poder hacer negocios de línea, porque en el siglo XXI ningún país puede tener éxito si no tienen los ciudadanos acceso a Internet.

Estamos avanzando con más intercambios educativos. Gracias al apoyo generoso de la comunidad cubano-americana puedo anunciar que mi iniciativa one hundred thousand… va a ofrecer nuevas oportunidades para los estudiantes universitarios que estudien en el exterior. También tendremos más estadounidenses en instituciones educativas cubanas y, viceversa, cubanos en Estados Unidos. También tendremos disponibles para los estudiantes cubanos más becas y más rotaciones, y también en alianza con el gobierno cubano tendremos más clases de inglés para los maestros cubanos, tanto en línea como en Cuba.

Hoy mismo, cuando los cubanos se preparan para la llegada de los Rolling Stone, nosotros seguimos con más eventos e intercambios que conjugarán a los cubanos y a los estadounidenses.

Estamos verdaderamente entusiasmados con el juego de pelota de mañana entre el Tampa Bay y el Equipo Nacional de Cuba.

También estamos avanzando con acciones en salud, ciencias y medio ambiente.

Igual que los equipos americano y cubano trabajaron conjuntamente en Haití contra el cólera y en África contra el Ébola, y quiero felicitar a los médicos cubanos que aceptaron y tomaron esta tarea tan difícil para salvar vidas en África Occidental con nosotros y otras naciones, y agradecemos su tarea, nuestros profesionales americanos también cooperarán en nuevas áreas, previniendo la diseminación de virus como el Zika y también encabezando nuevas investigaciones en vacunas de cáncer.

Nuestros gobiernos también trabajarán de la mano para proteger los hermosos océanos de esta región que compartimos. Como países amenazados por el cambio climático, pienso que podemos trabajar de la mano para proteger las comunidades en las zonas costeras bajas, y estoy invitando a Cuba a sumarse a nosotros y a nuestros socios en el Caribe y Centroamérica para que vengan a la Cumbre Regional de Energía esta primavera en Washington.

También quiero hablar sobre mayor cooperación en seguridad nacional. Estamos trabajando para profundizar nuestra coordinación en el orden público, particularmente contra narcotraficantes que amenazan a ambas naciones.

Quiero agradecer al presidente Castro por facilitar todas las conversaciones de paz entre Colombia y las FARC, y somos optimistas de que los colombianos puedan lograr una paz justa y duradera.

También hablamos de Venezuela. Yo pienso que toda la región tiene interés en un país que arrastra sus retos comerciales, que responde a las aspiraciones de su pueblo y que es fuente de estabilidad en la región. Ese es el interés que yo pienso todos debemos compartir.

Nuevamente, presidente Castro, quiero darle las gracias por recibirme aquí. Y es justo decir que Estados Unidos y Cuba ahora están participando en muchas más áreas que lo que se ha visto en más de medio siglo. A medida que pasan los días más estadounidenses están viniendo a Cuba, más empresas, escuelas, grupos religiosos están trabajando aquí para forjar más alianza con los cubanos y más cubanos se están beneficiando de las oportunidades que va aportar este viaje en el comercio.

Entonces, básicamente no tenemos que nadar en medio de los tiburones para poder lograr los objetivos que hemos planteado y, como dicen aquí en Cuba, echar p’alante. A pesar de las dificultades seguiremos avanzando. Nos centramos en el futuro y tengo plena confianza de que si mantenemos este camino podremos brindar un futuro que sea mejor y más brillante para los cubanos y los estadounidenses.

Muchísimas gracias.

(Versión de la traducción simultánea)

Acerca de lapolillacubana26

Cubana, revolucionaria, solidaria, amiga y con muchas ganas de compartir contigo todo lo lindo que mi Patria puede mostrarte: mi blog es una ventana abierta sobre Cuba y el mundo, desde la verdad y la justicia.
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2 respuestas a Palabras a la prensa de los mandatarios de #Cuba y #EEUU durante visita de #ObamaEnCuba

  1. Carta de un joven cubano al presidente de los Estados Unidos Barack Obama.
    Julio Alejandro Gómez Pereda.
    Autor del blog: http://www.palabrasentreelcafe.wordpress.com

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