Murió El Plátano


La noticia me llega como un golpe en el rostro… lo veía de lejos, en aquellos lejanos 70, 80 con una manera diferente de vestirse, con varias cámaras colgando de los hombros, todo un mito tan real como aquellos trovadores a los que iba a aplaudir… lo recuerdo entrando victorioso en el Carlos Marx… luego paso el tiempo con sus águilas por el mar y lo reencontré cercano a la tropa y a la trova, y compartí sonrisas con él, y compartimos algunas veces fotos y objetivos… tengo ese orgullo y esa alegría, tener una foto con mi hijo tirada por él, algunas fotos que conservamos en esos días en que tomaba la cámara de Momo y enfocaba una y otra vez, tomando como objetivo un desfondado vaso plástico… La fotografía cubana ha perdido uno de esos genios incomprendidos y olvidados… Rosa

La vida del Plátano entre nosotros
Enviado el Miércoles, 18 de Junio del 2008 (15:29:20)
Artes Plásticas Siempre fue Plátano o El Plátano, su nombre verdadero seguirá siendo desconocido para muchos que crecimos con él, viéndolo en conciertos, exposiciones y cuanta movida había en la ciudad. Para varias generaciones, jóvenes y menos jóvenes, fue una especie de Caballero de La Habana, cámara en mano testimoniando historias y rostros que conformaban la ciudad de la bohemia, la música y el arte. La Ventana hace pública la carta de despedida que le dedicara el trovador Ariel Díaz, tras conocer la noticia de su muerte. Con ella otras voces también agradecen la vida del Plátano entre nosotros.

——————————

—————–

INSUFICIENTE ADIÓS AL PLÁTANO

por Ariel Díaz

Pocas palabras llegan con la sorpresa. Un silencio largo hace que las imágenes pasen como en un cine, mientras trato de acomodarlas en la mente ante la noticia: “Se murió el Plátano”.

Con sus tantas historias a cuestas, sus poemas lúgubres y cercanos, sus dibujos y pinturas, sus fotos (las ciertas y las imaginadas), el Plátano nos ha dejado con el misterio de su ausencia repentina e inexplicable. A todos nos parece mentira. De voz en voz pasa el asombro como una epidemia que cala en el pecho y nos hace mirarlo nuevamente. Tal vez nunca supo, que él también quedó plasmado en las fotografías que hacemos de nuestras propias vidas. Interpuesto entre la mirada y el escenario, trató de hacer nuestro mejor retrato y tal vez lo logró.

El olvido es la peste de nuestros tiempos. Y es que hemos perdido nuestro espejo en esta ciudad que cada vez se mira más en las vidrieras ajenas y menos en sus propios charcos. Cuántas veces habremos seguido de largo ante la viejita que cuida el baño, el señor que revende el periódico o el triste amolador de tijeras. Este hombrecito, aparentemente breve, es el más auténtico símbolo del ciudadano común, del transeúnte real, sin barnices de riqueza ni perfumes de gloria.

Se entregó como un devoto a pegar nuestros afiches en cada superficie posible, bajo amenaza de multas; a repartir como un niño en plena fiesta los volantes de conciertos y exposiciones. Murmuraba noticias y anunciaba el más mínimo rincón de arte como quien grita un evangelio en medio de la sordera nacional. Mal pagado centinela de nuestras aspiraciones, público fiel y alentador de los más nuevos.

Su muerte nos conmueve y su historia nos compromete a recordarlo con justicia. Plátano nuestro de cada día, nos aburríamos de oírte y ahora mismo te pedimos un discurso más, un par de palabras que anuncien, por lo menos, cuanto vas a tardar en regresar.

En esta era digital, petrolífera y desmemoriada no podemos hacer menos que estar orgullosos de haber estado alguna vez cerca de ti. Te decimos adiós desde cada guitarra, desde todos los escenarios donde se siga subiendo este canto valiente y masacrado. Desde nuestras soledades camufladas y nuestras miserias inconfesas. Desde nuestra cordura convenida y nuestra limpieza aparente.

Ningún adiós es completo. Con tu partida nuestro ejército ha sido diezmado, pero tu recuerdo nos acompañará en la última carga.

http://laventana.casa.cult.cu/modules.php?name=News&file=comments

Acerca de lapolillacubana26

Cubana, revolucionaria, solidaria, amiga y con muchas ganas de compartir contigo todo lo lindo que mi Patria puede mostrarte: mi blog es una ventana abierta sobre Cuba y el mundo, desde la verdad y la justicia.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Murió El Plátano

  1. César Maquilón dijo:

    La noticia me llevó a escribir un comentario en mi columna diaria, “El vacilón de Maquilón”, de El Diario, periódico de Manabí, Ecuador.

  2. Rosa C. Báez dijo:

    Cesar, nos dejarias el vinculo para leerlo??

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s